La reciente reforma del recurso de casación en el ámbito contencioso-administrativo, a pesar de su enorme trascendencia en la forma de vehicular y solucionar los crecientes conflictos entre la Administración y los ciudadanos, ha pasado casi inadvertida. Para que el nuevo recurso prospere, se requerirá una elevada técnica procesal y casacional, que tiene por objetivo mejorar el planteamiento de los asuntos que llegan al Tribunal Supremo y, en consecuencia, la calidad técnica de las sentencias. El efecto práctico de todo ello será un previsible incremento de las preparaciones de recursos de casación (a partir de la reforma, prácticamente todas las sentencias son recurribles), que quedarán embarrancados en su tramitación por las inadmisibilidades, así como una notable disminución de las sentencias dictadas. Así pues, es necesario abordar con urgencia una reforma de la jurisdicción contenciosa para introducir una segunda instancia judicial, como tenemos en otros ámbitos jurídicos, que evite los problemas régimen casacional.de justicia material que pueda originar el nuevo